Comprar ropa por internet puede ser un deporte de riesgo, y Shein no es la excepción. Aunque tiene miles de prendas atractivas y precios bajos, uno de los grandes temores de quienes compran por primera vez es: ¿me quedará bien?
Las tallas en Shein pueden ser una lotería si no sabes cómo interpretarlas. En esta guía te explico paso a paso cómo acertar con tu talla, evitar devoluciones innecesarias y aprovechar todo lo que ofrece la web para que no te lleves sorpresas.
1. No te fíes de la talla “S, M, L, XL…”
Shein trabaja con fabricantes asiáticos, y eso significa que sus tallas no siempre se corresponden con los estándares europeos o latinoamericanos. Una M de Shein puede ser como una S en España o México, y una L puede quedarte como una M estrecha.
Por eso, lo primero que tienes que hacer es ignorar la letra y mirar siempre la tabla de medidas específica de cada prenda.
2. Consulta la guía de tallas personalizada en cada prenda
En cada producto, justo debajo de la descripción, verás un enlace que dice algo como “Guía de tallas” o directamente las medidas en centímetros de la prenda (pecho, cintura, largo, etc.).
Importante: esas medidas son de la prenda, no del cuerpo. Así que para saber si te quedará bien, necesitas tomarte las medidas reales (con cinta métrica) y dejar unos centímetros de holgura según el tipo de prenda.
3. Mira las fotos de clientas reales (y sus medidas)
Uno de los mejores trucos de Shein es mirar las reseñas con fotos de otras compradoras. Muchas personas suben imágenes reales con su opinión y hasta escriben su altura, peso y talla comprada.
Esto es muy útil para comparar con tu cuerpo y ver si esa prenda talla pequeño, grande o normal. A veces incluso indican si el tejido estira o si es más rígido.
4. Fíjate si pone “tiene elasticidad” o “tejido no elástico”
Una prenda con elasticidad puede quedarte bien aunque no aciertes al milímetro con la talla. Pero si dice “tejido no elástico”, necesitas clavar las medidas para que no te apriete o te quede incómoda.
Por eso es importante leer también la descripción completa de la prenda y no solo mirar la foto o el precio.
5. Usa el probador virtual (cuando esté disponible)
Shein tiene un sistema llamado “Fit Finder” que aparece en muchas prendas. Te hace unas preguntas sobre tu altura, peso, complexión y talla habitual, y te sugiere la mejor talla para ese producto en concreto.
No es infalible, pero es una buena referencia extra si dudas entre dos tallas.
6. Si dudas, pide una talla más
Si estás entre dos tallas, y la prenda no es elástica, lo mejor es elegir la más grande. Siempre será más fácil ajustar una prenda ancha con un cinturón o en un arreglo, que lidiar con una que te queda estrecha.
Además, si algo no te convence, Shein permite devolver la primera prenda gratis (en la mayoría de países), así que puedes aprovecharlo.
7. Ojo con las tallas únicas
Hay muchas prendas que dicen “talla única”. Eso no significa que le sirvan a todo el mundo. Generalmente están pensadas para cuerpos entre la S y la M. Si tienes más curvas o eres muy alta, puede que no te queden bien.
Mismo consejo: busca reseñas con fotos y medidas de otras personas.
Conclusión
Shein tiene ropa bonita y barata, pero para acertar con las tallas no hay que comprar a ciegas. Usar las tablas de medidas, mirar reseñas reales y conocer tu propio cuerpo es clave para que la compra sea un acierto y no una frustración.
Recuerda que no todas las tallas en Shein son iguales, ni siquiera dentro de la misma marca. Cada prenda puede variar, así que mide, compara y decide con calma.
Y si te queda algo pequeño o grande, no desesperes: muchas veces, devolver o cambiar en Shein es más fácil de lo que parece.









